9 Marzo 2010
El estudio del Gobierno
Posted by admin under: Actualidad ACCI CLM .
Este es el callejón donde los hambrientos
siguen sin dejarse comer el hambre,
su única riqueza.
Día del callejón, Paco Carreño
1. Algo en mal estado habremos comido.
2. Encontramos algo loable en la lengua viperina de Themis.
3. Esa asociación de juristas que tiene a gala sólo defender a mujeres.
4. La misma que promueve entre sus defendidas las denuncias de malos tratos cuando se acerca la fecha de la vista para el divorcio. Para que cuadre.
5. La que no duda en lucrarse con el lucro de los hijos. http://www.latribunadeciudadreal.net/noticia.cfm/Local/20100317/triptico/instituto/mujer/aconseja/no/acudir/turno/oficio/690E71C7-999D-996F-DE6E9F9B8BC98F93
6. Nos escama que el ministerio de igualdad (¿?) encargue un estudio a una asociación que sólo defiende a mujeres (vid supra). Nos preparamos pero nos sorprenden, una vez más.
7. No conocemos el texto completo de ese estudio y sólo la noticia. http://www.custodiacompartidavalencia.info/2010/03/una-de-cada-10-custodias-compartidas-se.html
8. ¿Por qué esa relación entre lo mal hecho y las custodias compartidas? ¿Por qué no revisarlo todo? Lo que hicieron las defendidas y las defensoras. Sí, desde el punto de vista de los niños.
9. ¿Por qué se relaciona la custodia compartida con una guerra doméstica? Muy Themis. Atabales.
10. Si la custodia compartida debiera ser principio y fin. Los medios (las mitades) es otra cosa. En eso, acordamos.
11. El ministerio fiscal no es consultado, dicen. Precisamente la consulta del ministerio fiscal es lo que demandan para que no conceda las custodias, para que conceda los alejamientos. El ministerio fiscal, ¿debe sustituir al juez? Eso no lo habíamos entendido así cuando nos explicaron lo de la judicatura.
12. «Mala praxis» de los informes psicosociales, dicen. Si ellas, Themis, hablaran de lo que hacen en los pasillos de los psicosociales…
13. «Misérrimos», sí, acordamos, porque algunos se basan en cuestionarios amarillos. A por los que son blancos van.
14. ¡Anda que la pregunta del ministerio! «Cuánto y en qué circunstancias los tribunales han atribuido la custodia compartida no existiendo acuerdo previo entre las progenitoras y los progenitores (cada uno por su lado, ¿los que copularon para hacerlos? Huele al nosotras parimos, nosotras decidimos)». Sin acuerdo entre las partes. Si a mí no me da la gana acordar y pongo una denuncia de género (sólo puedo ser mujer, claro), diré que no hay acuerdo. A por ellos que va Bibiana, a quitárselos con la saña de Themis.
15. La custodia compartida sobre el papel no es sino un techo de cristal para los hombres y para los hijos.
16. Víctimas las hay entre los niños de sus madres ansiosas.
17. El interés superior del menor. ¿Dónde quedará?
18. «Colectivos feministas (¿sin más?) argumentan que es un perjuicio para los hijos». O para las madres. Themis lo ve como una derrota. Se les cuelan hombres entre los custodios. Y eso no lo soportan.
19. «El estudio del Gobierno». ¿Themis es el Gobierno? Por fin lo dicen. Se deslizan. Como los fiscales haciendo el papel de los jueces.
20. La fundamentación de toda concesión de custodia, no sólo de las compartidas, es misérrima: to pa la madre.
21. No hay trato personalizado para cada caso. Una verdad como una casa, Themis. Fondos para ello, no para tanto estudio mal encarado.
22. «El modelo social otorga a la mujer el cuidado fundamental de los hijos». Y la publicidad que promueve ese Gobierno que ha encargado el estudio, y los jueces, y los fiscales, y los psicosociales, y la policía, y el secretario del juzgado, y el apuntador. Pero no, mira tú, la realidad de las familias. No de todas ellas, no de todos los hombres. Habíamos quedado en que los casos eran personalizados (vid supra).
23. «Custodia compartida sólo si la hubo antes». Quitar la custodia no tiene sentido, señoras; a no ser que seas una cafre que quiere réditos con las denuncias y la condición de mujer porque te da miedo histérico la vida postmarital. A esas, sí.
24. Hay padres que opinan que se pongan ellas a trabajar desde el principio. Que no acepten ese rol. Ellas lo decidieron.
25. «Ahí, beneficia a los niños, al hombre y a la mujer». Pues de eso se trata. Adelante.
26. ¿Por «No se ocupó de los niños» debemos entender que no pagó alguna letra de la hipoteca, algún recibo del agua, la compra semanal?, ¿el material escolar?, ¿las vacaciones? Eso lo puede seguir haciendo. Eso y más, perro.
27. «Es un mito (ya estamos con los mitos, la política mítica) que las feministas (¿sin más?) estén contra la custodia compartida (las hay que están a favor, y lo dicen)».
28. Paridad económica y dedicación. Paridad económica y dedicación, repetimos (vid supra). Que luego quieren la casa y el negocio de los niños. Se nota cuando tiran de canguro para no llamar al padre y los incomunican, a los hijos.
29. «Los hijos quieren mayoritariamente vivir con la madre». Ahí le han dado. Vid psicosociales misérrimos, lo sabrán por ellos. Vid denuncias, papá está en su callejón del hambre. Vid alienación parental. Vid confusión infantil y manipulación sutil. «¿Quieres vivir con tu madre? Sí. Sea. ¡El niño ha resuelto el problema! Todos a su casa. Tú no, tigre».
30. «Los jueces apenas oyen a los menores». ¡A por los menores! Cuando los jueces hagan algo con detenimiento y personalizado, por favor, que escuchen a los menores. Protéjanlos. No los machaquen.
31. Fiscal desfavorable a la custodia compartida. Que cuándo van a estudiar el papel de los fiscales en los procesos de familia. Con un estudio de esos a cargo del contribuyente.
32. «Mala praxis: poca y misérrima» (vid Pericial de maltratada infra).
33. Psicosociales: ¿a favor, en contra? Notamos una diferencia entre el texto y los gráficos. Fuente Themis. No diremos nada.
34. Aquí viene lo mejor, con toda sinceridad, de la noticia: «Las entrevistas no se graban y existen numerosas quejas de tergiversación de lo manifestado por ellas. Son generalmente muy cortas (¿Quiénes, qué?)». Las quejas vienen de los padres, hombres. Vid Informe anual del Defensor del Pueblo. ¡¡Que se graben!! El «ellas» es tendencioso (¿esperaban lo contrario? Ya han dicho que es Themis). ¿Cortas? Son de vergüenza, por lo general. En la gasolinera atienden con más calma, profesionalidad, atención y falta de prejuicios. A la vista de un juicio por una cantidad respetable (no digo que no, 150.000 euros), le dedicaron tres horas. La vista del principal de uno de familia con hijos, incluso adulterado por denuncias, dura menos de tres cuartos de hora si es de los largos. A veces la juez tiene la mirada perdida en el suelo.
35. ¿Que dónde está lo loable? Personalización, medios, tiempo. Que la custodia no tiene porqué ser siempre para las madres.
36. Hoy no han dicho nada de la interferencia de las denuncias durante el divorcio. ¿Para qué?
Por mucho que sorprenda encontrar como «estudio del Gobierno» uno encargado a la asociación de juristas Themis, que ostenta como motivo de orgullo la defensa exclusiva de mujeres y su victimización durante los procesos de divorcio, y pese al rechazo frontal que esas actitudes pueden producir, entre otras cosas por la utilización espuria de la maternidad y la feminidad a costa de los hijos, no se pueden dejar de aplaudir algunas de sus conclusiones. En concreto, que los procesos de divorcio deben contar con un atención personalizada y no estereotipada, con tiempo para su análisis y con los medios adecuados. Igualmente, parece muy oportuno que manifiesten que las custodias de los hijos no deben ser automáticamente para las madres. Por eso, se entiende que la noticia ha dejado traslucir adecuadamente el alcance verdadero de un estudio que inicialmente pretendía cuestionar cualquier custodia compartida que se haya concedido en las audiencias. Es grato escuchar que por fin asociaciones como Themis están de acuerdo en que las pruebas psicosociales se realizan en unas condiciones «misérrimas» (sic), sin grabación y con tergiversaciones (por lo que algunos padres trasmitieron su queja insatisfecha al Defensor del Pueblo, tal y como reflejó una memoria anual), y en las que no se escucha o no debidamente a los hijos, quienes, por otra parte y desgraciadamente, no tienen la solución de los problemas ni hay por qué poner en ellos la responsabilidad de tenerla, sino que, antes al revés, cabe protegerlos de los pesos que sobre ellos se colocan. Incluso puede imaginarse, dada su disposición, que esa asociación y otras similares estarían dispuestas a ceder sus importantes subvenciones a cambio de una mejora del necesitado sistema judicial, especialmente en lo referido a familia. Nota de todo ello debería tomar el ministerio de Igualdad, comitente del informe y dispensador de las subvenciones, el de Justicia, duramente aludido, la Presidencia del Gobierno, por una cuestión social aguda y extensa, y el Parlamento, por el uso que se hace de las leyes que fue aprobando.